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LOS CIENTIFICOS CLÁSICOS ERAN CREYENTES



Tradicionalmente, los científicos clásicos eran todos creyentes. La formación a todos estos grandes estudiosos de la ciencia, les vino por parte de la Iglesia en la mayor parte de los casos:

COPERNICO (Polonia, 1473-1543)
(Astrónomo)

Probó la esfericidad de la tierra, expuso sus movimientos y la rotación de todo el sistema solar. Defendió el Heliocentrismo.

"Si existe una ciencia que eleve el alma del hombre y la remonte a lo alto en medio de las pequeñeces de la tierra, es la Astronomía..., pues no se puede contemplar el orden magnífico que gobierna el universo sin mirar ante sí y en todas las cosas al Creador mismo, fuente de todo bien".

 

 


GALILEO GALILEI (1564-1642)

Astrónomo y físico italiano. A pesar de su desdichado suceso con un sector de eclesiáticos, muere pacíficamente en su casa (en donde había sido recluido) profesando su fe en Dios y en la Iglesia católica, apostólica y romana.

 

 


KEPLER (Alemania, 1571 - 1630)

Astrónomo. Formula las leyes astronómicas que llevan su nombre. Uno de los puntales de la teoría Heliocéntrica.

A pesar de que su vida es muy desgraciada, escribe:

»Te doy gracias, Dios Creador, porque me has concedido la felicidad de estudiar lo que Tú has hecho, y me regocijo de ocuparme de Tus obras. Me ha cabido el honor de mostrar a los hombres la gloria de tu Creación, o, por lo menos, de aquella parte de Tu infinito reino que ha sido accesible a mis escasas luces"

"Día vendrá en el que podremos leer a Dios en la Naturaleza como lo leemos en las Sagradas Escrituras"

«Hasta ahora he proclamado la obra de Dios creador. Queda ahora por cerrar la continuación de las demostraciones, para elevar finalmente al cielo los ojos y las manos y, piadoso y suplicante rogar al Padre de las luces:

»Oh tú que despiertas en nosotros, por la luz de la naturaleza, el deseo de la luz de la gracia, a fin de conducirnos por ella a la luz de gloria: te doy gracias, Señor Creador, que me has deleitado con lo que has hecho y me has recogido con la obra de tus manos.

»Ahora yo he terminado la obra de mi profesión, habiendo empleado todas las fuerzas del talento que tú me has dado; he manifestado la gloria de tus obras a los hombres que lean estas demostraciones, por lo menos en la medida en que la estrechez de mi inteligencia ha podido captar su infinitud; mi espiritu ha estado atento a filoso far correctamente.

»Si he producido alguna cosa indigna de tus designios, yo, gusanillo nacido y alimentado en el bando del pecado, inspírame tú lo que quieres que sepan los hombres, a fin de que me corrija.

»Si he caído en la temeridad frente a la belleza admirable de tus obra., o si he buscado mi propia gloria ante los hombres, mientras avanzaba en una obra destinada a tu gloria, benigno, misericordioso, perdóname.

»Dignate, en fin, velar en tu bondad para que estas demostraciones sirvan para tu gloria y para la salvación de las almas en lunar de serles obstáculo"

 

 


NEWTON, Isaac (1642-1727)
(Físico, Astrónomo y Matemático)

Considerado por muchos científicos como el más grande de todos los tiempos, en cuanto inteligencia e ingenio.

"El orden admirable del sol, de los planetas y cometas tiene que ser obra de un Ser Todopoderoso e inteligente...; y si cada estrella fija es el centro de un sistema semejante al nuestro, es cierto que, llevando todos el sello del mismo plan, todos deben estar sumisos a un solo y mismo Ser... Este Ser infinito lo gobierna todo no como el alma del mundo, sino como Señor de todas las cosas. Dios es el Ser Supremo, Infinito, Eterno, absolutamente Perpetuo."

 

 


KARL VON LINNEO (Suecia 1707-1778).

Médico y naturalista. Su labor científica es enorme. Ha sido considerado fundador de la Botánica y uno de los más grandes botánicos de todos los tiempos. Escribió más de 15 relevantes obras.

Tuvo firmes convicciones religiosas, lo cual no le impidió incluir entre los primeros primates al hombre, al que llama homo sapiens

"Salía yo de un sueño cuando Dios pasó de lado, cerca de mí: le vi y me llené de asombro... He rastreado las huellas de Dios en las criaturas y, en todas, aun en las más ínfimas y más cercanas ¡qué poder, qué sabiduría, qué insondables perfecciones no he encontrado" (Systema Naturae)

 

 


VOLTA, Alejandro (1745-1827)

Físico. Inventó el electrófono y la pila que lleva su nombre.

"He estudiado y reflexionado mucho. Ahora ya veo a Dios en todo..."

 

 


FAYE (1814-1902)
Astrónomo

"En cuanto a negar a Dios, es como si desde aquellas alturas se dejara uno caer pesadamente sobre el suelo. (...) Es falso que la ciencia haya llegado por sí misma a la negación de Dios. Esta se produce en ciertas épocas de lucha contra instituciones del pasado. Así se encuentran algunos filósofos ateos en la decadencia de la antigua sociedad grecorromana. A fines del siglo XVIII y aún hoy seguramente, porque es propio de la lucha, pronto volverán los espíritus a las verdades eternas, muy asombrados, en el fondo, de haberlas combatido durante tanto tiempo. Uno de los más admirables cambios de este género es el voto por el cual declaró la Convención el día 7 de mayo de 1794 que la nación francesa reconocía la existencia del Ser Supremo".

 

 


MENDEL, Gregor Johann (1822-1869)

Nace en 1822 (en la actual Checoslovaquia). Agustino. Su quehacer científico pasó muchos años inadvertido por diversas causas, entre otras, por la deslumbrante celebridad de Darwin; por lo demás, los científicos de su tiempo no estaban preparados para captar la importancia de las ideas de Mendel. En 1900 su trabajo es descubierto por tres importantes investigadores: Hugo de Vries (holandés), C. Correns (alemán) y E. Tschermak (austríaco). En Mendel se aunaba, junto a un gran espíritu de observación y meticulosidad, una formación amplia de las materias que constituían entonces la Historia Natural y conocimientos matemáticos no corrientes en los naturalistas de la época. En la obra de Mendel se apoya toda la Genética actual, que es tanto como decir casi toda la Biología. Por ello se hace figurar su nombre junto a los de Kepler, Copérnico, Newton, Darwin y otros que, como él, provocaron una transformación radical en las ciencias de la Naturaleza. En su vida religiosa quizá no predicó mucho el cristianismo, pero indudablemente lo practicó.

 

 


FABRE (Francia, 1823-1915)
(Entomólogo)

«No puedo decir que creo en Dios; le veo; sin El nada comprendo, todo son tinieblas... Cada siglo tiene su chifladura, la de la época presente es la del ateísmo...; me arrancarán la piel antes que la fe en Dios.»

 

 


PASTEUR, Louis (1822-1895)

Químico y bacteriólogo. Fundador de la asepsia y antisepsia modernas.

«Yo te aseguro que, porque sé algo, creo como un bretón; si supiera más creería como una bretona.»

 

 


FLEMING, SIR ALEXANDER (1881-1954)
Bacteriólogo, descubridor de la penicilina.

Hemos leído la excelente biografía de Fleming realizada por André Maurois. Sinceramente, no hemos encontrado manifestaciones explícitas de religiosidad en Sir Alexander. Pero sus acusadísimas virtudes humanas como la laboriosidad, la generosidad y la confianza en el éxito de sus trabajos unida a la humildad, hacen pensar que no se hallaba lejos de Dios. Y sus amigos, como Gregorio Marañón y el profesor Pannett, interpretan la gran obra científica de Fleming como verdaderamente providencial. Dice Marañón: "Fleming es el hombre que más vidas humanas ha salvado en tiempos en que tantos otros han hecho lo posible por destruirlas. Los pueblos, y sobre todo el nuestro, despedazado por guerras civiles ininterrumpidas desde hace siglos, adivinan lo que hay en estos seres providenciales de recto cumplimiento de la Ley de Dios, que les hará permanecer en el respeto de todos cuando se haya borrado, entre el desdén o la condenación la memoria de los fariseos". Por su parte, el profesor Pannett, en su elogio fúnebre por Fleming, dice: "Su elección de una profesión, después de un hospital; su paso a la bacteriología; su encuentro con Almroth Wright; la clase de trabajo que efectuó allí; el efecto inesperado de una lágrima, la caída imprevisible de una espora; todos estos acontecimiento no pueden ser debidos a la suerte. Nosotros podemos ver en cada recodo el dedo de Dios mostrando la dirección que debe tomar esta carrera".