DOMUS PERALTA

Casa de Espiritualidad en Navarra

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Ciencia y Fe: Cristianismo base de la ciencia



CIENCIA Y RELIGIÓN, EL ETERNO DEBATE.

La ciencia y la religión, ¿son amigas inseparables o irreconciliables enemigas? ¿Puede un tercer elemento, la filosofía, servir de puente entre ambas?





EL CRISTIANISMO COMO BASE FUNDAMENTAL DEL DESARROLLO DE LA CIENCIA

POSIBILIDAD TEORICA DE LA CIENCIA Y EL CRISTIANISMO





ATAPUERCA: CIENCIA Y FE EN DIOS

A propósito de las excavaciones en Atapuerca (Burgos) y que merecen sin duda admiración, se han hecho afirmaciones que van más allá de lo que compete a un científico. En el homo antecesor ahí encontrado, se ha visto el antecesor del homo neandertal y del hombre moderno o Cromagnon. Las teorías actuales sobre los antecedentes de la aparición del homo sapiens están continuamente sometidas a revisión, y de ellas la teología no tiene nada que decir. El mismo Arsuaga, director de las excavaciones de Atapuerca, es consciente de la complejidad científica del problema cuando dice que “cuanto mejor conocemos la evolución humana, más nos damos cuenta de lo extraordinariamente compleja en número de ramas que fue”; pero, a partir de ahí, él mismo tiende a hacer afirmaciones que no le competen como científico: “La ciencia ya ha resuelto las cuestiones fundamentales: sabemos que procedemos de un primate, es decir, que no hemos sido creados por ningún ser superior, que somos producto de una evolución biológica”.





¿ LA CIENCIA PUEDE SER UNA RELIGIÓN ?

Hay al menos cuatro elementos constitutivos de la actividad científica que son susceptibles de convertirse en gérmenes de una pseudorreligión si llegan a ser absolutizados. La ciencia moderna se fragua en el siglo XVII, cuando las corrientes filosóficas dominantes eran el racionalismo matematicista y el empirismo. De ellas tomó su amor a los hechos y su decidido empeño por encontrar formulaciones exactas y calculables para las leyes y conceptos que maneja. Las fórmulas traducen los hechos y los hechos remiten a la realidad, de manera que un ingrediente insoslayable de la fe científica es una versión particular del realismo, según la cual los fenómenos manifiestan la realidad sin falsearla, y la razón matemática da a los fenómenos una forma canónica sin alterar gravemente su entraña, ni perder por tanto la conexión con lo realmente real.