Inicio

Benedicto XVI: los JO deben ser "una prueba de paz entre los pueblos"


domingo, 3 de agosto de 2008


BRESSANONE, Italia (Reuters) - El Papa Benedicto XVI envió el domingo a China sus mejores deseos para que haya unas Olimpiadas exitosas, diciendo que los Juegos deberían ser una ejemplo de la dignidad humana y coexistencia pacífica.

"Seguiré este gran evento deportivo, el más importante y esperado a nivel mundial, con afición," dijo el Pontífice ante miles de personas en el norte de Italia, donde se encuentra de vacaciones, cerca a la frontera con Austria.

El hecho de que el Papa haya enviado saludos específicos a China es significativo, dado que el Gobierno de Pekín no permite a sus católicos reconocer su autoridad y los obliga a ser parte de la organización católica respaldada por ellos.

Mejorar las relaciones con China es una prioridad para el Pontífice, quien espera restaurar los vínculos diplomáticos entre el Vaticano y el país asiático, rotos dos años después de que los comunistas asumieron el poder, en 1949.

Benedicto XVI también quiso enviar saludos a China y a los organizadores y atletas de los Juegos, esperando que cada uno de ellos de lo mejor de sí "dentro del genuino espíritu olímpico" para hacer de la ocasión un evento exitoso.

"Espero que den a la comunidad internacional un ejemplo válido de coexistencia entre gente de distintos contextos, respetando la dignidad mutua," señaló.

"Que los deportes nuevamente sean símbolo de fraternidad y paz entre las personas," agregó, tras su tradicional oración dominical en el frontis de la catedral de Bressanone, también conocida por su nombre en alemán, Brixen.

En tanto, en otra señal del descongelamiento de las alguna vez estancadas relaciones entre el Vaticano y Pekín, se espera que el Papa sea representado el viernes durante las ceremonias de apertura de los Juegos por un arzobispo hongkonés.

Los entre 8 y 12 millones de católicos en China están divididos entre una Iglesia aprobada por el gobernante Partido Comunista y un conglomerado "clandestino," leal al Papa.

Por su parte, el país asiático señaló que antes de restaurar los vínculos, el Vaticano debe romper relaciones con Taiwán, considerado por Pekín como una provincia rebelde.

Volver