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Benedicto XVI recuerda la razón de la alegría cristiana


lunes, 15 de diciembre de 2008


El Niño Jesús ha estado hoy más presente que nunca -podríamos decir- en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano: en los brazos de más de dos mil niños que, como es tradicional en este domingo “Gaudete”, llevan la pequeña figura de Jesús, el “bambinello”, para que lo bendiga el Papa.

El Niño Jesús ha estado hoy más presente que nunca -podríamos decir- en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano: en los brazos de más de dos mil niños que, como es tradicional en este domingo “Gaudete”, llevan la pequeña figura de Jesús, el “bambinello”, para que lo bendiga el Papa. Bellísimas imágenes que pronto acogerán tantos Nacimientos en las casas, parroquias y escuelas de Roma.

“Alegraos”. “El Señor está cerca”. Es la exhortación de la liturgia de la Palabra de este domingo. Contiene una verdad fundamental de nuestra fe, como ha recalcado Benedicto XVI antes de rezar el Ángelus.

“La cercanía de Dios no es una cuestión de espacio ni de tiempo, sino una cuestión de amor”, porque “el amor acerca”; ante el Belén -subraya el Papa- “podremos saborear la alegría cristiana contemplando en Jesús, recién nacido, el rostro de Dios que por amor se ha hecho cercano a nosotros”.

Y así, al bendecir a los “bambinelli”, Benedicto XVI ha elevado su ruego para que estas pequeñas imágenes sean signo de la presencia y del amor de Dios en las casas, en las familias. “Abre nuestro corazón –suplicó al Señor- para que sepamos recibir a Jesús con alegría, hacer siempre lo que nos pida y contemplarle en cuantos necesitan nuestro amor”.

El Santo Padre ha insistido en su llamamiento para que renovemos nuestra esperanza en Jesús y experimentemos en nuestras vidas la alegría profunda de Su salvación.

“Os invito a prepararos a esta fiesta de gozo y salvación –dijo en su saludo en lengua española- intensificando la plegaria, avivando la alegría interior y dedicándoos a la escucha meditativa de la Palabra de Dios, para después transmitirla con sencillez a los demás”.

Un último ruego del Papa ante la proximidad de la Navidad: “Que Jesús, que al nacer trae a los hombres la bendición de Dios, sea acogido con amor en todas las casas de Roma y del mundo”.
 

Fuente: COPE: Marta Lago (Roma) - 14-12-08
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