Inicio

Los obispos europeos apelan a un “nuevo modelo de sociedad alejado del consumismo”


miércoles, 28 de enero de 2009


Tras la celebración en Bruselas de la Asamblea Plenaria del Comité de Representantes de las Conferencias Episcopales de Europa (COMECE), los prelados europeos han señalado que “la actual crisis financiera” que afecta a todo el mundo da como resultado “una profunda crisis espiritual y unos valores equivocados”.

En un comunicado enviado a los medios de comunicación, los prelados señalaron que la crisis actual que se vive en Europa se encuentra marcada por una triple vertiente: en primer lugar “el resultado del referéndum en Irlanda, que suspendió el Tratado de Europa; en segundo la crisis geopolítica surgida del conflicto en el Cáucaso y, por último, la crisis financiera y económica”.

Por ello, y centrándose especialmente, en leste último aspecto, los obispos destacaron la importancia del “sentido y el valor del trabajo humano, que han sido desplazados por la lucha generalizada del mero beneficio”. Ante esta actitud sistematizada, Monseñor Adrianus Van Luyn, obispo de Rotterdam y Presidente de de la COMECE, cuestionó el modelo de sociedad que se desarrolla en la Europa occidental. “Quien considere que la causa de la crisis financiera reside solo en la falta de transparencia y de responsabilidad legal, tal vez no perciba el hecho de que nuestro modelo social está siendo puesto en tela de juicio”, aseguró el prelado.

Igualmente, los obispos subrayaron que “un modelo económico que esta basado en el consumo continuado e ilimitado de recursos limitados sólo puede acabar mal”. Por esta razón en este sentido, los obispos mostraron su convicción sobre el cambio climático, recordando que es necesario “cuestionarse el estilo de vida”.

Conciliar la vida familiar y la laboral

Por otro lado, los prelados hicieron especial hincapié en la repercusión de la crisis dentro de las familias. En este sentido, explicaron que es necesario respetar el Domingo como día festivo, cuestión que será debatida el próximo mes de diciembre en el Parlamento Europeo. Los prelados pidieron un especial respeto ante el descanso dominical ya que “es uno de los fundamentos del orden social europeo” así como “una manera de equilibrar la vida familiar y laboral”.

Por ello, no dudaron en apelar al sentido de “la responsabilidad de los miembros del Parlamento” para que incluyan la protección del domingo en los horarios laborales, especialmente en estos momentos de crisis. Finalmente, la COMECE no quiso olvidar la dura situación de los cristianos en Iraq, por lo que lamentó que “Europa no se esfuerce lo suficiente” para exigir a otros países el respeto a la libertad religiosa.
 
 
Análisis Digital. 18/11/2008
Volver