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LUCIA. No quiero gritos, quiero educación.


jueves, 3 de diciembre de 2009


Soy una alumna de la Universidad Pública de Navarra, UPNA, y hace unas semanas en mí universidad se han celebrado las elecciones al Claustro, y tras un largo mandato de Ikasle Abertzaleak (estudiantes nacionalistas), por fin se ha desbancado a esta agrupación juvenil, por llamarla de alguna forma, y ha ganado Grupo Universitario.

Estas elecciones no tienen un alto nivel de participación por parte de los estudiantes, no sé muy bien cuáles son las razones: si los estudiantes ya estamos resignados a que siempre salen los mismos, que da la casualidad que son los que representan a una minoría de la universidad, pero ya se sabe que los que son pocos meten más ruido. Si no le damos importancia a tener una representación estudiantil dentro de la universidad, o simplemente nuestro objetivo es ir a clase, y terminar nuestra carrera cuanto antes con las mínimas complicaciones.

Pero este año la participación ha sido más alta y con los votos de los estudiantes a quedado claro que queremos un cambio, que ya mucha gente nos hemos cansado de que nuestro representantes estudiantiles hagan de todo menos representarnos, ya estamos cansados de gritos, panfletos, pintadas, interrupciones de clase, destrozo de mobiliario, y un largo etc.

Quizás durante estos años hemos pecado de ser simples observadores de lo que pasaba, sin hacer nada al respecto, no me refiero hacerles frente poniéndonos a su altura, ni siquiera merece la pena, la forma que teníamos de responderles era en las urnas, pero por diversas razones como he dicho antes no lo hacíamos, pero este año la cosa ha sido diferente.

Todo el mundo tenemos un límite, y llega un momento en el que te cansas de que día tras día no te dejen estar en clase, tranquilamente escuchando al profesor y aprendiendo, que es para lo que vas a la universidad, sin que un grupo de personas pase por los pasillos chillando, silbando, pegando en las puertas, en ocasiones entrando al aula,…y el profesor o profesora tenga que parar la clase para que estas personas hagan la comedia que ese día toca.

Aun con todo, eso no es lo más grave, son 10 minutos de función y una vez que los actores se retiran, el profesor remonta la clase y punto. Lo peor es cuando ni siquiera puedes llegar a la puerta de la universidad, como paso hace unos meses en la huelga general organizada por LAB y ELA.

Eso sí que me pareció penoso y vergonzante, aquello no parecía una universidad ni nada por el estilo. Voy a describir para hacer una idea general de la situación, lo que me encontré ese día al llegar a la Universidad, por cierto:

Universidad que pagamos todos con nuestros impuestos.

Universidad de la que se suponen que tienen que salir personas formadas para el día de mañana, profesionales.

Universidad donde la gente va a recibir unos estudios.

Universidad en la que los jóvenes pasamos años de nuestra vida para poder tener una formación de calidad.

Universidad en la que pago una matrícula para poder recibir una formación.

Universidad en la que aquel día se nos intento impedir la entrada.

Llegue a las 8:30 de la mañana, y al llegar al parquin me encuentro en mitad de la carretera unos conos con agua que impiden el paso de los coches, primer obstáculo, con suerte para mi consegui pasar, pero ya me había hecho a la idea que ese no iba a ser mi único obstáculo en mi intento de llegar a clase.

Al llegar a las puertas de la universidad veo en todas ellas grupos de personas con pancartas que no dejan pasar, y entre toda esta gente encuentro un hueco, pero mi sorpresa llega cuando veo que las puertas están todas precintadas, por suerte uno de seguridad me señala una puerta por la que puedo pasar, segundo obstáculo superado.

Pero al cruzar la puerta ya no sabía si estaba en lluvia de estrellas y después de esa cortina de humo blanquecino me iba a encontrar a Bertin Osborne, o ese día había niebla hasta en la universidad, como ya sabréis ni una ni la otra, algunas personas se habían dedicado a vaciar los extintores. Pero la hazaña no termina ahí, no contentos con vaciar los extintores se habían dedicado a tirar por todo el suelo vinagre, aquello parecía la pista de patinaje, y además de romper bancos, papeleras…. Después de unos cuantos resbalones conseguí llegar a clase, ahí estábamos la profesora, yo y 4 compañeras más.

Pero no creáis que ahí termino todo, por supuesto que no, igual que los San Fermines se terminan con el pobre de mí, las Fallas con la crema, en la UPNA una buena manifestación se termina con el correspondiente encierro de estos personajes gritando, chillando, silbando, entrando a las aulas y vaciando dentro de las aulas los extintores.

Y a todo esto os preguntareis, ¿Y el rector de la Universidad que hace ante esto, que medidas toma?, yo también me lo pregunto.

Porque todavía no he visto una respuesta ante todos estos actos, ante la pegada de carteles con la fotografía de miembros de ETA, con frases de apoyo,… bueno si que habido una respuesta, LA PASIBILIDAD, EL SILENCIO, EL DEJAR HACER,….

Pero parece que por fin ha llegado la cordura a la cabeza de algún grupo político, en este caso UPN, que esta semana ha llamado a comparecer al rector de la UPNA. “UPN ha registrado en el Parlamento foral una solicitud para que el rector de la Universidad Pública de Navarra, Julio Lafuente, comparezca en el Legislativo para dar cuenta de la aparición el pasado martes en el centro académico de carteles de apoyo a los detenidos en la operación policial contra Segi.” Sinceramente no se en que terminara esto, seguramente que en nada, pero bueno ya hemos dado el paso de que alguien por fin lo piense.

No sé cómo será el día a día en las demás universidades, en la mía ya lo veis. Pero pese a todo, no renuncio a mi universidad, el paso por ella depende de cada persona, si te quieres dedicar a pasar los 4 años que dura tu carrera pintando pancartas, “defendiendo la democracia”, “los derechos” aquí había que preguntarles los derechos de quienes, porque está claro que los míos no. O por el contrario quieres pasar los cuatro años intentando aprender lo máximo para poder ser un buen profesional, formarte más como persona, defender tus derechos como estudiante, pero siempre con respeto hacia los demás y dejando que los demás también aprendan.

La libertad de uno se termina donde empieza la del otro.

Toda razón se termina cuando se justifica con violencia.

LUCIA

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