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Somos jóvenes, somos libres


viernes, 20 de junio de 2008


Entonces, ¿qué les pasa a los jóvenes? ¿Qué les falta? ¿Qué están buscando? Doña Sol Fumanal, orientadora familiar y de pareja, instructora del método de ovulación Billings y colaboradora habitual de la emisora familiar Onda Voz (www.ondavoz.es), afirma que «los jóvenes se buscan a sí mismos en medio el desconcierto que la sociedad actual les ofrece. A muchos de ellos nadie les ha explicado que la felicidad no consiste en tener sino en ser. Ser persona conlleva una inmensa capacidad de ser feliz y de hacer feliz a otros, que si no desarrollamos nos lleva a lo contrario, al ansia de tener, en la creencia de que la última tecnología que caiga en mis manos, el último vestido o el peinado de moda, será lo que me lleve a la felicidad.

Buscarte a ti mismo en estas edades es lo propio, la rebeldía, el desconcierto, la incomprensión, la búsqueda de aquello que me ayude a saber cuál es mi lugar, quién me quiere y qué es lo que necesito. Ni siquiera los adultos, aquellos que debemos ser su ¿modelo?, sabemos con frecuencia qué es lo que realmente buscamos; pero si ponemos la inteligencia en ello, sí somos capaces de diferenciar que tenemos unas capacidades y unos motivos para vivir, mucho más elevados, que distan del modelo que se nos ofrece para vivir entre algodones, sin esfuerzo pero con tristeza...»

Esta pedagoga habla sobre «la necesidad del silencio interior que es preciso para pensar y ordenar mi vida conforme a unos principios que realmente me hagan llegar a ser persona, es decir, a utilizar mis capacidades, inmensas por cierto, de grandeza en mi dedicación a otros, a pensar en sus necesidades antes que en mi última adquisición musical, de entregar mis preocupaciones en una simple sonrisa o en una llamada de teléfono, no un simple sms, para decirle a mi amigo que tengo un rato libre para escucharle, para llevarle en mi coche a hacer recados o, por qué no, facilitar mi sitio a una persona mayor para que vaya sentada en el Metro».

Por eso, los modelos de referencia son tan importantes; sin ellos, los adolescentes y los jóvenes se quedan huérfanos, sin rumbo. Afirma la señora Fumanal: «Debemos acompañarlos en ese camino que tienen que recorrer, como hemos tenido que hacer todos, esa grandeza de la que hablamos, esos ejemplos y modelos a seguir (padres, familia, amigos, profesores..) les ayudarán a obtener un criterio propio, les hará conscientes de que lo importante es que tú estés a su lado; no necesitan que les evitemos el sufrimiento, que disfruten y disfruten entre algodones y sin límites, pues si la vida es para eso, para ser feliz, esa sobreprotección y consentimiento sin límite y por miedo a no ser su padre-amigo les lleva a una falta de madurez, es decir, a una falta de libertad, sin la cual soy incapaz de poner mi voluntad y mi inteligencia al servicio de un bien mayor, como es elegir mi propio bien, y eso va siempre por el camino del esfuerzo, las miras altas, la aceptación de las situaciones que nos toca vivir y el pensar en los demás. Ante todo, necesitan que estemos con ellos, no que tengan cosas, sino que nos tengan a nosotros físicamente a su lado».


Sol Fumanal
Orientadora Familiar - Educación afectivo-sexual

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