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La Iglesia pisa la calle en Amate


sábado, 5 de julio de 2008


Un cura de 26 años dirige la parroquia de Santa Teresa dispuesto a cambiar la dura realidad del barrio, a un paso de Nervión · La misma energía impulsa a los jóvenes sacerdotes de Los Pajaritos y La Candelaria.

 

La Iglesia sevillana se ha puesto las pilas en las barriadas obreras con fuertes necesidades sociales situadas al otro lado del Tamarguillo, de Amate a los Tres Barrios. El cura Sergio Gómez Fernández es buen ejemplo de ello. Con 26 años (de los más jóvenes de su promoción) dirige la parroquia de Santa Teresa hace nueve meses. Sin afán de evangelizar a toda costa, ha abierto las puertas a todo el que quiera colaborar. "El barrio necesita ayuda social y humana. Yo no voy a obligar a ir a misa a nadie. Damos la acogida cristiana que consiste en abrir las puertas y promocionar a la gente y luego vendrá la celebración...", afirma sin ambages. Además, ha impulsado una reforma integral del bello edificio parroquial para quitarle la humedad que lo apulgaraba y acondicionar sus locales para los vecinos con el fin de hacer talleres y reuniones. En la zona no hay centro cívico.

En Los Pajaritos y La Candelaria el testimonio cristiano lo dan también sacerdotes treintañeros: Juanma en la parroquia Blanca Paloma y Rafa, encargado de los temas sociales de La Candelaria. Comparten la misma forma de trabajar a pie de calle, atendiendo a los jóvenes en plazas, colegios e institutos para ir a su encuentro, tratar de reducir las altas tasas de absentismo escolar y darles otras opciones y alternativas para que no caigan en la droga, escuchando las necesidades de las familias desestructuradas, acudiendo a cada reunión de la Plataforma Ciudadana que aglutina a las entidades de estos barrios y trabajando todos como una piña.

La llegada de este cura entusiasta ha dado aires de esperanza al barrio. Desde la asociación de vecinos a las peñas y entidades de mujeres. Él explica esta reacción en que tras 40 años de vida la parroquia generaba poca energía. "Cuando llegué mucha gente no se sentía parte de la parroquia, no participaba, pero ahora hemos dado un cambio de chip y vamos a ir a su encuentro para hacer cosas nuevas", asegura.

Su fuerte es la asistencia social de una población con múltiples carencias para la que, sin embargo, escasean los recursos públicos. Hay una única Unidad de Trabajo Social para los Tres Barrios, Amate, Rochelambert, Su Eminencia y el Cerro siempre saturada y es Cáritas quien suple esa carencia. El Ayuntamiento ha prometido una nueva unidad social en el mercado de la Plaza Doctor Urra exclusiva para Tres Barrios y Amate a partir de 2009.

Concientes de los problemas sociales de la zona (desempleo, vandalismo juvenil, casas bajas de 35 metros y en mal estado), la filosofía de estos sacerdotes es trabajar con los jóvenes, mayores y adultos y salir a su encuentro. "Para nosotros no hay nadie perdido. Los chavales tienen que tener alternativas y sólo se oyen quejas por la botellona, pero están sedientos de espacios de ocio para ellos. El reto es suyo. Hay que abrir los patios de la parroquias como espacios para ellos", explica el sacerdote de Santa Teresa, que acumula una dilatada experiencia en barriadas desfavorecidas como Los Pajaritos y las Tres Mil Viviendas. "A los chavales nunca les hablo de temas religiosos. Así lo hice cuando estuve en Los Pajaritos y al final eran los jóvenes los que querían acudir a misa a verme. Tenemos que dar testimonio con nuestras vidas y ya responderán", relata.

En su caso les ofrece equipos de fútbol, salas de juego con música y futbolines, grupos de formación en valores humanos, una semana de campamento de verano en Chiclana (la mayor parte de las familias no veranean por incapacidad económica) y derivar las necesidades de sus familias a los recursos públicos.

La atención de la parroquia de Santa Teresa a sus vecinos más vulnerables se canaliza a través de Cáritas, pero con un concepto muy distinto a una caridad mal enfocada. "Dar, dar y dar sin recibir nada a cambio de la persona que lo recibe es una caridad paternalista que crea dependencia. Desde hace diez años la filosofía de la Iglesia en este tema que ha cambiado. Nuestro objetivo es la promoción e integralidad de la persona. Estudiamos el caso particular y una ayuda integral a cambio de una contraprestación: que la familia participe en la escuela de madres, que eche una mano en la parroquia, para que valore los recursos que se le ofrecen", afirma el cura Sergio, quien admite que a las personas mayores les cuesta más aceptar el cambio que dio la Iglesia hace una década en su concepto de caridad.

Su trabajo con la marginalidad del Polígono Sur le marcó para siempre su vocación religiosa a este ex alumno de los escolapios, nacido en el Cerro del Águila, para comprometerse y ayudar a los demás. En su opinión hay grandes similitudes entre Amate y Tres Barrios con la Tres Mil Viviendas, no así con Rochelambert, Santa Aurelia y El Cerro que están mucho mejor, a su juicio. "En las Tres Mil los problemas son más bestiales, pero hay un montón de recursos públicos y tienen mucha ayuda, pero aquí, al estar tan cerca de Nervión, hay una marginalidad que no se ve pero está convirtiendo la zona en una isla abandonada y olvidada durante años que no se integra en los barrios que funcionan a su alrededor. Necesitamos actuaciones continuadas, no más parches".

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